Debido al alto contenido en agua de sus cuerpos (un 95%), las medusas son prácticamente transparentes y se camuflan a la perfección en el medio marino.
Las medusas se mueven como globos llenos de agua gracias a su sistema esquelético hidrostático, que se contrae rítmicamente.
Los cnidocitos son células urticantes que lanzan a sus presas pequeños arpones cargados de veneno paralizante. El arpón, normalmente enrollado, se dispara en apenas milisegundos cuando un pequeño pelo sensible a las vibraciones del agua detecta a otro organismo cerca. Eso lo convierte en el proceso celular más rápido que se conoce.
Las medusas viven normalmente a una distancia de entre 20 y 40 millas de la costa, donde el agua es más salina y más cálida. Sin embargo, cuando se produce la aportación de aguas de los ríos debido a la sequía, la salinidad de las aguas costeras aumenta y las medusas se aproximen a la orilla.
